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Médicos sin Fronteras suspende su actividad en Somalia tras un ataque mortal
El conflicto armado que sufre Somalia desde hace décadas se ha cobrado la vida de tres trabajadores de MSF, que ha retirado temporalmente a su personal internacional, en un contexto de grave crisis humana.
María Gilabert.- (08/02/2008) El pasado 28 de enero, la detonación de una bomba al paso de un vehículo de Médicos sin Fronteras (MSF) en la ciudad costera somalí de Kismayo acabó con la vida de tres trabajadores de la organización humanitaria y de un periodista local que iba por la calle. Los tres trabajadores asesinados son el cirujano keniata Víctor Okumu, de 51 años, el logista francés Damien Lehalle, de 27 años, y el conductor somalí Mohmed Bidhaan Ali, casado y con hijos.
image El ataque se produjo en las inmediaciones del hospital de Kismayo, el único existente en esta ciudad sureña, donde Médicos sin Fronteras Holanda abrió un proyecto quirúrgico de emergencia el pasado mes de septiembre de 2007, tras seis años sin servicio desde la marcha de MSF Bélgica en 2001 por motivos de seguridad. De momento, se desconoce la autoría del crimen, y MSF, que ha expresado su indignación “por lo que parece un ataque organizado”, ha suspendido por el momento su presencia internacional en el país.

Así, 87 trabajadores internacionales de MSF han sido evacuados de 14 proyectos en Somalia, aunque otros 800 trabajadores nacionales permanecen en el país. La organización lleva trabajando en Somalia desde hace más de 16 años y actualmente presta asistencia médica en 11 regiones. “Este ataque tiene un impacto directo en el nivel de asistencia a la población somalí”, afirma el Dr. Christophe Fournier, Presidente del Consejo Internacional de MSF. “Aunque las actividades médicas más urgentes continúan bajo la supervisión de nuestros colegas somalíes, la suspensión va a obstaculizar claramente la asistencia médica esencial de MSF en Somalia”, añade.

En los días posteriores al ataque, miles de manifestantes tomaron las calles de Kismayo en protesta por los asesinatos, informa IRIN. Las protestas, organizadas por grupos de la sociedad civil y la administración local, quisieron mostrar la indignación y consternación de la población local por la muerte de personas que habían ido allí con el único fin de ayudar.

La peor crisis humana de África
Actualmente, Somalia se enfrenta a una grave crisis humana que afecta a alrededor de dos millones de personas, especialmente en las regiones del sur y el centro del país, alertan la FAO (Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación) y FEWS NET Somalia en un comunicado. La situación ha empeorado en los últimos seis meses a causa de la gran afluencia de desplazados internos huidos de la capital, Mogadiscio, y el agravamiento de la sequía, que ha acabado con gran parte del ganado, principal sustento de la población rural. Mientras, en las ciudades, la hiperinflación obstaculiza el acceso a los alimentos, sobre todo de los sectores pobres.

Por su parte, la ola de violencia desatada en el país en diciembre de 2006, tras la invasión etíope y la intervención de la comunidad internacional, ha agravado el conflicto abierto desde 1991, señala en un artículo Josep María Royo, investigador de la Escuela de Cultura de Paz de la Universidad Autónoma de Barcelona. Según el investigador, los orígenes del conflicto armado y la falta de autoridad gubernamental se remontan a 1988, cuando la rebelión de una coalición de grupos opositores contra el poder dictatorial de Siad Barre acabó derrocándole. Pero a continuación, las luchas internas por hacerse con el poder trajeron consigo la muerte de más de 300.000 personas y la aniquilación del país. Entre 1992 y 1995, la intervención militar de la ONU y EE.UU. encaminada a resolver el conflicto y la crisis humana abocó en el fracaso. Desde entonces, la violencia, las luchas entre clanes por el control de la tierra y las sequías han golpeado a la población civil, víctima de crisis humanas acentuadas por los desplazamientos de cientos de miles de personas.

La última tentativa de paz ha sido la configuración del Gobierno Federal de Transición (GFT), encabezado por el Primer Ministro Nur Hassan Hussein, que adolece del reconocimiento mayoritario de la población, y que se enfrenta a grupos insurgentes. Todo ello ha conducido a una situación que la ONU califica como la peor crisis humana del continente africano.

Más información:
Médicos sin Fronteras: www.msf.es
IRIN: www.irinnews.org
Escuela de Cultura de Paz: www.escolapau.org/

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