Políticos y empresas de todo el mundo toman conciencia de la importancia del medio ambiente
La Situación del Mundo 2008 presenta numerosos ejemplos de prácticas innovadoras en materia de producción, consumo, energía, gestión de bienes comunales, inversión responsable y comercio. La edición española del Informe incluye un apéndice exclusivo dedicado a la ‘Economía crítica y solidaria’.

Redacción.- (06/03/2008) La Situación del Mundo 2008, editado en español por el Centro de Investigación para la Paz (CIP-Ecosocial) e Icaria Editorial, muestra como los próceres de la economía mundial al fin parecen haber detectado la importancia del medio ambiente. “Los problemas ambientales, considerados antaño como irrelevantes para la actividad económica, están modificando drásticamente las reglas que rigen la actividad empresarial, las inversiones y el consumo, afectando a más de 100.000 millones de dólares en flujos anuales de capital”, afirman los co-directores de este proyecto, Gary Gardner y Thomas Prugh.

Lejos de ser una mala noticia esto implica que, por ejemplo, la inversión mundial en energías renovables haya aumentado en un año el 33%, pasando de 52.000 millones de dólares a los 66.000, por poner uno de los varios ejemplos que se proponen en este volumen. El libro anuncia la creciente y lucrativa tendencia a descubrir nuevos mercados económicos basados en “lo ecológico”, “lo medioambiental”, además de proporcionar a economistas y empresarios nuevos métodos de medición cuantitativa y cualitativa de los efectos que sobre la ecología tiene uno u otro modelo de crecimiento.
Asimismo, el informe advierte que, para evitar el colapso económico global, son necesarias importantes reformas de las políticas gubernamentales para desviar inversiones destinadas hasta ahora a actividades destructivas, como la extracción de combustibles fósiles, hacia una nueva generación de industrias ambientalmente sostenibles.
La Situación del Mundo 2008 revela evidencias crecientes de que la economía mundial está destruyendo actualmente su propia base ecológica. Así lo exponen Gary Gardner y Thomas Prugh en el primer capítulo del libro. “A pesar de todos sus logros, el sistema económico convencional atraviesa graves problemas y requiere una transformación urgente. Las consecuencias ambientales del crecimiento económico amenazan la estabilidad de la economía global”. La solución que apuntan es el nacimiento de una nueva economía sostenible. Su surgimiento ya se aprecia en muchos de los ejemplos que ofrece el libro: el diseño de manufacturas para reutilizar materiales, ciudades de «cero residuos», impuestos ambientales, mercados de carbono con mecanismos de techo y comercio de emisiones, empresas de coches compartidos, mercados maduros de energía solar y eólica, sistemas de microfinanciación, inversiones socialmente responsables, derechos de tenencia de tierras para las mujeres, normativas que exigen a las empresas hacerse cargo de sus productos una vez desechados y muchas otras innovaciones. Los autores plantean que “ampliando su escala y reproducidos en todo el mundo, éstos y otros experimentos podrían formar la base de unas economías que satisfagan las necesidades de todas las personas con un coste mínimo para el medio ambiente”.
Economía alternativa
La Situación del Mundo 2008 incluye el apéndice titulado “La economía crítica y solidaria: perspectivas teóricas y experiencias para la construcción de una economía alternativa”, que ha sido coordinado por Ángel Martínez González-Tablas y Santiago Álvarez Cantalapiedra, del Centro de Investigación para la Paz (CIP-Ecosocial). En la primera parte del Apéndice, se reflexiona sobre la dimensión teórica de una economía alternativa. A continuación, se recogen varias experiencias con cierto grado de representación en nuestro país que se completan con una reflexión sobre su potencialidad y el significado de la economía solidaria en cuanto proyecto social. Por último, se señalan las dificultades y los retos que a la economía alternativa le quedan por abordar.